Materia, pliegue y memoria en la obra de Sonia Navarro. Algo barroco sin serlo.
Materia, pliegue y memoria en la obra de Sonia Navarro
Algo barroco sin serlo.
Emma Pérez Carrión
Algo barroco sin serlo
Sonia Navarro
Galería T20
Calle Doctor Fourquet, número 10
Del 3 de octubre de 2025 a diciembre de 2025
La Galería T20 inauguró el pasado 3 de octubre de 2025 su nueva sede en Madrid con la exposición Algo barroco sin serlo de Sonia Navarro. Fundada en Murcia en el año 2000 y dirigida por los historiadores Carolina Parra y Nacho Ruiz, la galería cuenta con una trayectoria consolidada dentro del arte contemporáneo español y una presencia continuada en el circuito ferial internacional. La elección de Sonia Navarro para abrir este nuevo espacio no resulta casual: tras más de dos décadas de colaboración, su práctica artística está estrechamente vinculada a la historia de T20. La exposición se plantea así como un proyecto inaugural que acompaña simbólicamente el inicio de una nueva etapa.
Sonia Navarro (Puerto Lumbreras, Murcia, 1975) desarrolla desde finales de los años noventa una práctica artística que parte del arte textil para reivindicar el trabajo cotidiano de las mujeres, los saberes artesanales y la memoria material de los objetos. Desde pequeña Navarro aprendió costura y sastrería de sus abuelas, posteriormente, estudió Bellas Artes en Granada y más tarde cursó un Máster de Fotografía en el Centro Internacional de Fotografía y Cine (EFTI) en Madrid. A partir de 1999 realizó talleres con diversos artistas, de entre los que destacan: Juan Genovés, Alfonso Albacete, Mitsuo Miura, Juan Uslé y Concha Jerez. A lo largo de su trayectoria, Sonia Navarro ha recibido un importante reconocimiento institucional a través de numerosas becas y premios que han acompañado y consolidado su práctica artística. Destacan la beca de Artes Plásticas del Ministerio de Cultura en el Colegio de España en París y la beca de la Real Academia de España en Roma, así como el 38.º Premio BMW de Pintura en 2023 por la obra Redes 1, a los que se suman diversos apoyos públicos y selecciones en programas de prestigio como Generaciones de La Casa Encendida.
Sin embargo, más allá de su extensa formación, su sensibilidad artística está profundamente marcada por una trágica experiencia vital de su infancia: el accidente de su hermano Marcos Salvador, lo cual derivó en una reducción de su movilidad. De este modo, reflexiones sobre la fragilidad, el cuidado y la protección atraviesan su obra desde sus primeras piezas, como se evidencia en la pieza Vestido acolchado realizado en 1999, y que pudimos contemplar en la magnífica muestra Fronteras y Territorios en julio de este año en el espacio de Alcalá 31.
| Vista de la exposición: Algo barroco sin serlo |
Sonia Navarro desarrolla un lenguaje artístico que se despliega a través de la escultura, la instalación, la fotografía y el dibujo, aunque es en el arte textil donde encuentra su medio más personal. Destaca en su obra el uso del esparto, material que desde hace más de quince años trabaja de manera constante. Esta planta enraíza simbólicamente a Sonia Navarro con su infancia en Murcia y le permite articular una reflexión en torno a cuestiones para ella fundamentales, como el papel ecológico esencial que desempeña el esparto en la prevención de la desertización. Al elevar el esparto del suelo a la pared, Navarro transforma un material humilde en superficie escultórica, otorgándole volumen, textura y ritmo visual.
La exposición Algo barroco sin serlo se articula en torno a tres obras principales, presentadas de manera contenida pero contundente dentro del espacio expositivo. Aunque resulta una lástima poder contemplar únicamente tres de sus piezas, esta reducida selección —condicionada por las dimensiones reducidas de la galería— concentra la atención del espectador y acentúa la potencia material de cada obra, animando al espectador a fijarse en cada hilo y cada puntada.
Algo barroco sin serlo Esparto teñido 240x250x45 |
La primera pieza, situada en la entrada del espacio, da título a la muestra y recibe al visitante con una presencia rotunda: una gran estructura roja de esparto que se despliega como un cuerpo orgánico, tenso y vibrante. El título de esta muestra, en apariencia paradójico, encuentra sentido si se atiende a la definición que Gilles Deleuze hace del Barroco como un sistema infinito de pliegues. «El Barroco no cesa de hacer pliegues… lo múltiple es lo que está plegado de muchas maneras», escribe el filósofo, una idea que parece encarnar plenamente la obra de Navarro. Pliegues, torsiones y entrelazados se doblan sobre sí mismos, desbordando la superficie y generando una profundidad casi arquitectónica.
Aunque la artista se aleja de un barroco literal o historicista, su obra conserva el dinamismo y la teatralidad propios de esa tradición, visibles en el movimiento interno de la materia y en la intensidad cromática del rojo, empleado aquí como recurso expresivo capaz de activar una respuesta emocional. Estos elementos evocan los grandes cortinajes barrocos, concebidos como dispositivos escenográficos que delimitan el espacio y articulan el paso hacia otras estancias. De este modo, la pieza Algo barroco sin serlo (2025) —realizada ex profeso para la inauguración de la exposición— funciona precisamente como un cortinaje: una invitación a atravesar no solo el umbral físico de la galería, sino también un umbral simbólico en el que lo íntimo que atañe a las técnicas textiles, se hace público al desplegarse sobre las paredes del cubo blanco. Destaca esta pieza, porque lejos de una contemplación frontal, la obra exige la experiencia corporal del espectador; su escala, peso y configuración formal activan una percepción sensorial que hace visible la tensión, el ritmo y la densidad del material.
Jarapa y algodón cosido
260x170cm |
La segunda obra, una jarapa de algodón cosido introduce unas nuevas consideraciones. En primer lugar, la escala se vuelve más doméstica, y remite directamente al ámbito del hogar y del trabajo femenino tradicional. La jarapa, objeto funcional ligado a la vida cotidiana, es resignificada a través de la repetición del gesto, del pespunte visible y del ensamblaje de fragmentos. Navarro no oculta la técnica o los procesos, sino que la exhibe como lenguaje visual, reivindicando la costura como forma de escritura y de pensamiento. El trabajo manual se convierte así en archivo de memoria y en acto de resistencia frente a la desvalorización histórica de estos saberes.
| Collage de PVC 22x27 cm |
La tercera pieza, un collage de PVC, introduce un material industrial que dialoga con los textiles y fibras naturales presentes en el resto de la muestra. Este contraste amplía el campo semántico de la exposición y subraya la capacidad de Navarro para trasladar su lenguaje a distintos soportes sin perder coherencia. Navarro dialoga de forma indirecta con el constructivismo ruso, desde la idea del hacer como conocimiento y una economía formal basada en la simplicidad, las formas geométricas, los colores intensos y las líneas depuradas.
Conceptualmente, la obra de Navarro reflexiona sobre identidad, feminidad, cuidados y estructuras de poder. Reivindica a todas aquellas mujeres cuyo trabajo cotidiano no fue reconocido, transformando la costura como tarea impuesta por la sociedad patriarcal, en un acto libre y creativo. La paradoja que atraviesa su trabajo —la costura como imposición y como liberación— se resuelve en una afirmación clara: las técnicas textiles pueden ocupar un lugar central en el arte contemporáneo. Su práctica dialoga con referentes como Mary Kelly, Louise Bourgeois o Rosemarie Trocke.
Desde un punto de vista teórico, destaca el uso del patrón en la obra de Navarro, que puede leerse como estructura de control. El patrón define límites, comportamientos y sometimientos históricos, pero en manos de la artista se vuelve flexible, se descompone y se reconfigura. Asimismo, su interés por verticalizar lo horizontal conecta con debates desde Clement Greenberg hasta Rosalind Krauss, mientras que la dimensión táctil de sus obras remite a la mirada háptica formulada por Alois Riegl: una visión que casi toca y que se aproxima desde la sensibilidad.
Algo barroco sin serlo es una exposición austera pero que condensa décadas de investigación material, conceptual y vital. Desde materiales cotidianos como el esparto, la lana o el algodón, Sonia Navarro construye un lenguaje contemporáneo profundamente arraigado en la memoria artesanal y rural.
La única pena —y quizá el único aspecto verdaderamente frustrante de la muestra— es que solo podamos ver tres de sus piezas en la galería. La potencia de su trabajo, su capacidad narrativa y su densidad simbólica invitan a un diálogo más amplio dentro del espacio. Aun así, a través de estas obras Sonia Navarro concentra una ética del trabajo y del cuidado que, como saber heredado entre mujeres, transforma lo artesanal en un lenguaje artístico contemporáneo cargado de afecto y resistencia, que consigue reactivar las relaciones entre territorio, oficios y memoria colectiva.
Algo barroco sin serlo
Sonia Navarro
Galería T20
Calle Doctor Fourquet, número 10
Del 3 de octubre de 2025 a diciembre de 2025

Muy bien, Emma. Muy bien entendida. Hay una pequeña errata en el apellido de Rosemarie Trockel.
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