Progreso y contexto: ‘My Butter is Better’ de Stefan Sagmeister


El once de septiembre se inauguró en la Galería Hilario Galguera (conocida por haber tenido como debut a 'La Muerte de Dios' de Damien Hirst) la exposición 'My Butter is Better' del diseñador gráfico austriaco Stefan Sagmeister. Cuenta con más de 20 obras, las cuales visualizan gráficamente cambios estadísticos a lo largo del tiempo; del 1821 hasta hoy. Todas las obras se enmarcan bajo una misma premisa: "Si examinamos el desarrollo humano desde una perspectiva de, digamos, 200 años; las cosas han mejorado muchísimo". Estas estadísticas son ilustradas mediante formas geométricas insertadas en cuadros históricos, heredados de un legado familiar de anticuarios. En sus obras se muestran cifras de calentamiento global, derecho al voto, estrés, dinámicas migratorias, índice de desigualdad etc. En el vídeo 'Belleza en las cifras', proyectado en la exposición, Sagmeister afirma que "Todas estas cosas pueden ser medidas, y todas estas cosas han sido medidas a lo largo de los últimos 200 años, y todas ellas han mejorado". En 'My Butter is Better', Sagmeister presenta una visión optimista de nuestro presente, donde propone que "Tenemos una mayor posibilidad de mejorar las cosas desde una plataforma que reconoce los éxitos pasados, que desde un estado de fatalidad creado por la televisión por cable y Twitter". 

‘De un lado a otro’ (‘Around and Around’). Stefan Sagmeister. 2022.

Hay varias obras que funcionan sorprendentemente bien bajo esta estrategia, como en la obra 'De un Lado a Otro'. En esta impactante composición, dos figuras blancas y negras se unen formando una elipse insertada en un cuadro mostrando una escena de tormenta. Esta obra trata de la proporción de inmigrantes en la población de EEUU en los últimos cien años, desde 1921 (figura blanca: 14%) hasta 2021 (figura negra: 14%). Quizás por la visión distorsionada que nos ofrecen los medios, es impactante ver que la cifra de inmigración se ha mantenido consistente a lo largo de un siglo, y desde luego puede ayudarnos a desmontar la narrativa que oímos a menudo. Aun así, me pregunto si, dentro de ese abanico de tiempo, no han habido picos de inmigración notorios que Stefan haya decidido obviar para ofrecernos una narrativa concreta. Al mostrarnos sólo la cifra del inicio y la del final, perdemos matices claves que podrían dar color a una historia compleja. Esta observación me lleva a hablar sobre el problema fundamental de cómo la información está presentada en esta exposición: el contexto. 

‘Cheap Chicks’. Stefan Sagmeister. 2022.

Stefan nos ofrece los datos directamente, sin ofrecernos el por qué de los cambios estadísticos abismales que propone. Pongamos el ejemplo de la obra 'Cheap Chicks', en la que se nos presenta "El cambio de precio del pollo a lo largo del tiempo". Realmente, esta obra no habla del precio, sino del tiempo necesario para producir una libra de pollo en Alemania, desde 1960 (figura blanca: 65 minutos) hasta 2017 (figura roja: 6 minutos). Éste abismo de una hora de diferencia no puede ser comprendido sin hablar de por qué ahora se tarda menos en producir una libra de pollo. Este cuadro no habla de las macrogranjas, sus cuestiones éticas y el brutal impacto ambiental que implican. Tampoco habla de la mutación genética que han sufrido los pollos, aumentando su tamaño desproporcionadamente en los primeros meses de vida. ¿Cuál ha sido el beneficio exactamente en esta optimización? ¿Acaso la reducción del tiempo necesario para producir una libra de pollo ofrece un mejor salario o una jornada laboral más corta al trabajador? Quizás el precio del pollo haya disminuido, pero esta información no es ofrecida al espectador.  

Ligado al problema del contexto, hay una cuestión más evidente. Ésta es la que vivimos en un sistema sociopolítico fundamentalmente diferente al que existía hace 50 años, ni hablar de hace 100 o 200 años, y pretender que hemos vivido una historia lineal de progreso a un futuro mejor en todos los sentidos nos es del todo acertado.  Podemos reconocer que la situación sociocultural ha mejorado en ciertos aspectos que Sagmeister expone: el derecho al voto, derechos de la mujer, cuestiones raciales y LGBTIQ+, pero estas son mejoras que a día de hoy están siendo directamente amenazados. Y ni hablar del elefante en la habitación: que desde el rescate bancario del 2008, todo menos el PIB ha caído en picado, encontrándonos con la situación económica tan urgente y devastadora que vivimos hoy. Incluso hablando sobre la democracia, una cuestión que le interesa especialmente a Sagmeister; la erosión del estado de derecho en la última década, la nulidad de la ley internacional con la consecuente pérdida de legitimidad de los órganos que la sostienen, la censura en países como EEUU, Alemania, Francia o Inglaterra etc. hacen que vivamos en una situación profundamente inestable e incierta. Esta situación es la que genera esa sensación de ‘fatalidad’ de la que habla Sagmeister, y no ha sido creada ni por la TV por cable ni por las redes sociales. Viene de una experiencia vivida en una realidad donde el individuo, al que tanto se le prometió, se ve impotente y sin esperanzas para un futuro mejor; y los datos lo apoyan. Sí, los medios tergiversan la realidad, crean pánicos morales, dividen a la sociedad y desde luego agravan la situación, pero la crisis en la que vivimos es muy real y muy seria, y ahora mismo ninguna métrica nos puede empujar a imaginar un futuro mejor.

Vista de exposición.

En parte, estoy de acuerdo con Sagmeister cuando dice que "Tenemos una mayor posibilidad de mejorar las cosas desde una plataforma que reconoce los éxitos pasados". Para salir de ese estado de ‘fatalidad’, podemos mirar al pasado (y al presente) y ver ejemplos donde se lucha y se consigue una mejora en nuestras condiciones. Stefan nos propone salir de la exposición abandonando el nihilismo y confiando en el progreso, en el que nuestro futuro inevitablemente mejorará; pero los cambios a mejor casi nunca vienen de la mano de la confianza ciega en el progreso, sino de personas que se organizan, exigen, y eventualmente consiguen cambios reales.

Por Pablo Manuel de Juan Domínguez

Diciembre 2025.

My Butter is Better. Stefan Sagmeister.

11 de septiembre de 2025 - 12 de noviembre de 2025

Galería Hilario Galguera

C. Dr. Fourquet 12. 28012. Madrid


Comentarios

  1. "Consistente" no es lo mismo que constante. Stefan es el nombre. No es habitual hablar de los artistas por su nombre propio. Tu crítica está muy bien, pero es puramente ideológica y política. No valoras en modo alguno las obras de arte. Puede que Sagmeister sea un optimista ingenuo y que tú no estés de acuerdo con la información que proporcionan sus datos estadísticos, pero no sabemos cuál es tu opinión sobre la exposición.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares