Del gesto a la permanencia: Mauro Piva en Espacio Mínimo
La Galería Espacio Mínimo acogió la exposición individual
de Mauro Piva, consolidando una investigación sensible y coherente de la
pintura contemporánea brasileña sobre la materia natural como extensión del
cuerpo y la memoria espiritual. El artista, natural de la ciudad de São Paulo,
transita entre la observación científica y el gesto ritualístico, presentando
un conjunto que une delicadeza técnica, profundidad simbólica e introspección
poética. Dentro de esta exposición, de forma muy sutil, Piva presenta conceptos
cercanos a lo autobiográfico, como el archivo, la colección y la memoria.
Ilustración 1: Alamandas; Espacio Mínimo; Mauro Piva; 2025;
https://espaciominimo.es/proxima-exposicion-mauro-piva/
Al entrar en la galería, nos encontramos inmediatamente con las instalaciones Alamandas , realizadas en el año 2025, en acrílico sobre porcelana fría, en
dimensiones variables. Se trata de esculturas distribuidas orgánicamente por
las paredes, como si brotaran de la propia arquitectura de la galería. Las
alamandas son una especie de flores nativas de las regiones tropicales de
Sudamérica, especialmente de Brasil. La elección de esta especie conlleva una
fuerte carga emocional, evocando recuerdos afectivos del artista y construyendo
un ambiente a partir de la memoria y la pertenencia.
Además de las flores, nos encontramos con el conjunto de pinturas Arruda, realizada en el año 2024, de 14,5 x 11 cm, y Quebra-demanda o Abre-caminho, también del mismo año
y con las mismas dimensiones. Estas pinturas revelan el carácter extremadamente
minucioso y riguroso del artista, en las que Pivo representa hasta los más
mínimos detalles en acuarela y lápices de colores sobre papel. La arruda [ruda]
y la planta abre-caminho [abre-caminos] son plantas que, en la cultura
religiosa afrobrasileña, se utilizan mucho en la espiritualidad, ya que sirven
para proteger contra el mal de ojo y las energías negativas. Así, desde el
principio, la exposición está organizada de manera que explica cómo Mauro Piva
construye, a partir de la naturaleza y el paisaje, un puente por el que lo
humano toca lo invisible, transformando lo banal en sagrado, lo efímero en
permanente.
En la segunda sala de exposición de la galería, nos encontramos con la serie Banho, acuarelas sobre papel, en las que el artista se sumerge en las capas
simbólicas de las tradiciones populares y afrobrasileñas, formando así una
especie de ciclo ritual, en el que cada obra corresponde a una etapa simbólica
de la transformación (abre camino; amor; chama dinheiro; defesa; descarrego; equilibrio emocional; fecha corpo; limpeza-proteção; prosperidade). En esta serie de nueve obras aparecen representadas con minuciosidad
hojas, ramas y fragmentos vegetales dispuestos como si hubieran caído al suelo
de forma aleatoria. Sin embargo, estos elementos se inspiran en la botánica
chamánica, en los preparativos mágicos de los rituales con hierbas,
tradicionalmente utilizados para la limpieza, la protección y la apertura de
caminos. Referencias como la rama de ruda o la rama Quebra-demandas
surgen como símbolos de conexión entre lo físico y lo espiritual. Lo que en el
“mundo real” es efímero y se descarta, aquí se convierte en materia de
contemplación y permanencia. Mauro Piva opera entre lo científico y lo ritual,
lo botánico y lo espiritual. Las hojas, ampliadas hasta el límite del papel, se
convierten en retratos de la fe popular, pero también en metáforas de la
pintura como gesto de cuidado.
Ilustración 2: Banho (abre camino); Espacio Mínimo; Mauro Piva; 2025;
https://www.espaciominimo.net/products/banho-abre-camino
En el sótano encontramos una sala cuyas paredes completamente blancas están
dedicadas exclusivamente a la serie Amor Perfeito [Amor perfecto]. Se
trata de esculturas de porcelana fría y metal pintadas cuidadosamente con
acrílico a tamaño real. Cada ejemplar consiste en un par con una pintura única.
Además de la minuciosa pintura, las pétalas presentan sus marcas de forma íntima,
individual y orgánica. Amor Perfeito dialoga directamente con esta
dimensión ritual, pero en otro registro, el del afecto y el recuerdo, ya que la
serie amplía el uso de plantas y flores para abordar temas humanos.
Cada obra consiste en un par de flores tridimensionales, en las que cada flor
está fijada a la pared por un único punto, en la base del tallo, apoyándose
mutuamente para mantener la composición sugerida. Si se retira una de las
flores, la otra pierde el equilibrio y cae, simbolizando la interdependencia
entre ellas. Así, la idea de apoyo va más allá del sentido físico, del
equilibrio entre dos cuerpos, sino también afectivo. Estar juntos implica
sostener al otro sin borrar las diferencias, acoger deseos distintos y mantener
la presencia incluso cuando es difícil. El título de la obra también juega con
la ironía y la nostalgia, donde el “amor perfecto” es la flor, pero también la
imposibilidad de un amor que dure. La pintura asume, entonces, el papel de
archivo emocional, preservando aquello que la vida insiste en dejar morir.
Ilustración 3: Amor perfeito (entrelassados III); Espacio Mínimo;
Mauro Piva; 2025; https://www.espaciominimo.net/products/banho-abre-camino
La exposición de Mauro Piva en la Galería Espacio Mínimo revela su universo
plástico multifacético. No se limita a representar plantas, sino que las
convoca como mediadoras entre la materia, la memoria y el espíritu. Cada sala
funciona como un pasaje de la memoria íntima a las fuerzas invisibles, de los
rituales de protección a las fragilidades del afecto. En conjunto, la
exposición revela una investigación madura, donde la técnica rigurosa y la
sensibilidad simbólica caminan de la mano. La muestra ofrece al público una
experiencia contemplativa en la que la naturaleza, más que un simple escenario,
se revela como un puente entre mundos.
Por Ana Clara Poncy. Noviembre de 2025.
Mauro Piva.
Del 11 de septiembre al 8 de noviembre de 2025.
Galería Espacio Mínimo
— Madrid.

Muy bien, Ana Clara.
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